El Decreto-Ley 322 marcó un antes y un después en el mercado inmobiliario cubano al legalizar la compraventa de viviendas entre particulares.
Antes del Decreto-Ley 322
Hasta 2011, la única forma legal de cambiar de vivienda era la permuta. La compraventa estaba prohibida y muchas operaciones se hacían de forma encubierta.
Los cambios clave
El decreto permite la venta directa entre personas naturales, siempre que se cumplan los límites de propiedad y se pague ante notario.
Vigencia en 2026
El decreto continúa vigente con actualizaciones sobre tasación, digitalización de trámites y participación de cubanos en el exterior.
Impacto real
Se ha creado un mercado dinámico, aunque aún convive con prácticas informales por falta de información legal accesible.
